Vaselina y aceite natural: la crema casera que devuelve la suavidad a tu piel
La crema casera con vaselina se ha convertido en una opción popular para quienes desean mejorar el aspecto de la piel de forma sencilla y económica. Esta preparación combina ingredientes conocidos por sus propiedades suavizantes, nutritivas y protectoras, ayudando a que la piel luzca más tersa, luminosa y con una apariencia rejuvenecida desde la primera aplicación. Es ideal para pieles secas, apagadas o con líneas de expresión visibles, especialmente cuando necesitan un extra de hidratación.
La vaselina pura actúa como un poderoso sellador de la humedad, creando una barrera que evita la pérdida de agua en la piel. Esto ayuda a mantenerla suave y flexible por más tiempo. El bicarbonato de sodio, usado en pequeñas cantidades, contribuye a una exfoliación suave que ayuda a eliminar células muertas y a mejorar la textura del rostro. La vitamina E, aunque opcional, es un excelente antioxidante que apoya la regeneración de la piel y ayuda a combatir los signos del envejecimiento prematuro. Por su parte, el aceite de coco o de almendras aporta nutrición profunda, suavidad y elasticidad.
Ingredientes
1 cucharada de vaselina pura (sin perfume)
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cápsula de vitamina E (opcional)
1 cucharadita de aceite de coco o aceite de almendras
Preparación
En un recipiente limpio, coloca la cucharada de vaselina. Si está muy sólida, puedes calentarla ligeramente a baño maría para facilitar la mezcla, evitando que hierva. Añade el aceite de coco o de almendras y mezcla hasta integrar. Luego, agrega el bicarbonato de sodio poco a poco, removiendo suavemente para evitar grumos. Si decides usar vitamina E, perfora la cápsula y añade su contenido a la mezcla. Remueve bien hasta obtener una crema homogénea y de textura suave.
Modo de uso
Antes de aplicar la crema, lava bien tu rostro con un limpiador suave y sécalo con una toalla limpia. Aplica una pequeña cantidad de la crema en las zonas deseadas, como rostro, cuello, contorno de labios o manos. Realiza masajes suaves y circulares, evitando el contorno de los ojos. Esta crema puede utilizarse preferiblemente por la noche, ya que la piel entra en proceso de regeneración mientras descansas.
Déjala actuar durante 15 a 20 minutos y, si lo deseas, retira el exceso con un paño húmedo. En pieles muy secas, también puede dejarse como crema nocturna. Se recomienda usarla 2 veces por semana para notar una piel más suave, luminosa y con una apariencia más joven, cuidando siempre la constancia y la moderación en su uso.