El Antiguo Método Japonés para Alisar y Reparar el Cabello de Forma Duradera
Esta keratina casera se inspira en rutinas tradicionales asiáticas donde se prioriza la nutrición profunda del cabello antes que los químicos agresivos. La combinación de huevo, aguacate y miel aporta proteínas, grasas saludables y humectación intensa, ayudando a alisar el cabello progresivamente, reducir el frizz y dejarlo más manejable, suave y brillante desde la primera aplicación.
Ingredientes
1 huevo (preferiblemente a temperatura ambiente)
½ aguacate maduro
2 cucharadas de miel pura
1 cucharada de aceite de oliva o aceite de coco (opcional, pero recomendado)
Preparación
Parte el aguacate y extrae la pulpa. Colócala en un recipiente y machácala muy bien con un tenedor hasta obtener una crema sin grumos. Agrega el huevo y bate hasta integrar por completo. Incorpora la miel y el aceite, mezclando hasta lograr una pasta homogénea y cremosa. Para mejores resultados, puedes licuar todos los ingredientes durante 30 segundos.
Modo de Uso
Lava el cabello con un champú suave, sin acondicionador.
Retira el exceso de agua con una toalla, dejando el cabello húmedo.
Aplica la mezcla desde la raíz hasta las puntas, mechón por mechón.
Coloca un gorro plástico y deja actuar durante 40 a 60 minutos.
Enjuaga con abundante agua fría o tibia (nunca caliente para evitar que el huevo se cocine).
Si lo deseas, aplica un poco de acondicionador solo en las puntas.
Sellado para Efecto Alisado
Para potenciar el efecto alisador, seca el cabello con secador usando aire tibio mientras peinas con cepillo. Luego pasa la plancha a temperatura media, mechón por mechón. Este paso ayuda a sellar la keratina natural del huevo y alinear la fibra capilar.
Frecuencia de Uso
Aplica esta keratina casera una vez por semana. Con el uso constante, el cabello se vuelve más liso, suave, sin frizz y con un brillo saludable. No es un alisado químico permanente, pero sí un método natural y progresivo que mejora visiblemente la textura del cabello.