El Alimento Más Barato y Olvidado que Puede Cambiar Tus Músculos Después de los 65 Años.
El yogurt natural aporta proteínas de buena calidad, esenciales para el mantenimiento y la reparación muscular. Además, contiene calcio y probióticos que favorecen la salud ósea y digestiva, algo muy importante en personas mayores. La avena es una fuente de energía sostenida gracias a sus carbohidratos complejos, además de aportar fibra, vitaminas del grupo B y minerales que ayudan al funcionamiento muscular. Por su parte, la chía es rica en proteínas vegetales, omega 3 y antioxidantes, nutrientes que contribuyen a reducir la inflamación y apoyar la recuperación muscular.
Ingredientes
1 taza de yogurt natural (sin azúcar)
3 cucharadas de avena (en hojuelas o molida)
1 cucharada de semillas de chía
½ taza de agua o leche (opcional, según consistencia)
Preparación
Coloca la chía en el agua o la leche y déjala reposar por 10 a 15 minutos hasta que se forme un gel. En un recipiente, añade el yogurt y la avena. Incorpora la chía hidratada y mezcla bien hasta obtener una preparación cremosa y homogénea. Si se desea una textura más suave, se puede licuar por unos segundos.
Modo de uso
Este alimento puede consumirse en el desayuno o como merienda, idealmente una vez al día. Para adultos mayores, es recomendable tomarlo después de una caminata suave o ejercicios ligeros, ya que el cuerpo aprovecha mejor los nutrientes en ese momento. Puede comerse solo o acompañarse con fruta blanda como banano o papaya para mejorar el sabor y el aporte energético.
Consumido de forma constante, este preparado ayuda a aportar proteínas, energía y grasas saludables, claves para mantener la fuerza muscular y reducir el avance de la sarcopenia. No sustituye tratamientos médicos ni el ejercicio, pero sí es un apoyo nutricional práctico, económico y fácil de preparar en casa. La constancia, junto con movimientos diarios y una buena hidratación, puede marcar una diferencia notable en la calidad de vida del adulto mayor.