Infusión de Clavo: Una Bebida Pequeña pero Poderosa
El agua de clavo es una bebida tradicional que ha pasado de generación en generación por su sencillez y por la sensación de bienestar que muchas personas experimentan al consumirla. Aunque se prepara con pocos ingredientes, su sabor intenso y aroma característico la convierten en una infusión especial, ideal para quienes buscan incorporar opciones naturales a su rutina diaria. Un solo sorbo basta para notar su fuerza, no solo por su sabor, sino por el ritual que representa.
Los clavos de olor son una especia muy apreciada en distintas culturas. Se utilizan tanto en la cocina como en infusiones caseras debido a sus compuestos naturales y su aroma reconfortante. Al hervirse en agua, liberan su esencia, dando como resultado una bebida cálida y concentrada. El agua, por su parte, actúa como el medio perfecto para extraer sus propiedades y suavizar su intensidad. De forma opcional, se pueden añadir ingredientes como jengibre, miel o limón, que no solo mejoran el sabor, sino que aportan un toque personal a la preparación.
Ingredientes
10 a 12 clavos de olor
1 ½ taza de agua
Opcional: un trozo pequeño de jengibre, miel al gusto o unas gotas de limón
Preparación
Coloca el agua en una olla pequeña y llévala a fuego medio. Cuando comience a hervir, añade los clavos de olor y, si lo deseas, el jengibre. Reduce el fuego y deja hervir suavemente durante 5 a 10 minutos, permitiendo que el agua tome un color ligeramente oscuro y un aroma intenso. Retira del fuego y deja reposar unos minutos. Cuela la infusión para retirar los clavos y cualquier residuo sólido. Si prefieres un sabor más suave, puedes añadir un poco más de agua caliente. Endulza con miel o añade limón solo después de colar y cuando la bebida esté tibia.
Modo de uso
El agua de clavo puede consumirse caliente o tibia, según la preferencia. Muchas personas la toman en ayunas o entre comidas, en pequeñas cantidades, disfrutando de su sabor especiado. No es necesario beber grandes volúmenes; una taza es suficiente para formar parte de una rutina equilibrada. También puede tomarse ocasionalmente, como una bebida reconfortante, especialmente en días frescos.
Como con cualquier infusión natural, se recomienda moderación. Si nunca la has probado, comienza con una cantidad pequeña para observar cómo responde tu cuerpo. Preparada de forma sencilla y consciente, el agua de clavo se convierte en una bebida humilde pero poderosa, ideal para quienes valoran los rituales simples y naturales en su día a día.