Aceite de romero, jugo de cebolla y aceite de ricino con hoja de papaya: tratamiento natural para un cabello largo, fuerte y con mejor apariencia

El cuidado capilar natural se ha transmitido de generación en generación, y muchas personas recurren a combinaciones de plantas y aceites para fortalecer el cabello, estimular su crecimiento y mejorar su aspecto general. La mezcla de aceite de romero, jugo de cebolla y aceite de ricino, acompañada de hoja de papaya, es un tratamiento casero muy popular dentro de las rutinas naturales por su enfoque nutritivo y fortalecedor. Aunque los resultados pueden variar de una persona a otra y dependen de la constancia, este preparado es valorado por dejar el cabello más fuerte, brillante y con apariencia más saludable en poco tiempo.

El romero es conocido por estimular la circulación en el cuero cabelludo, lo que ayuda a fortalecer la raíz y favorecer un crecimiento más vigoroso. El jugo de cebolla aporta azufre y antioxidantes que nutren los folículos y ayudan a reducir la caída. El aceite de ricino, espeso y rico en ácidos grasos, hidrata profundamente y ayuda a engrosar la fibra capilar. La hoja de papaya, utilizada tradicionalmente, contiene enzimas y nutrientes que ayudan a limpiar el cuero cabelludo y mejorar la vitalidad del cabello.

Ingredientes

2 cucharadas de aceite de romero

2 cucharadas de aceite de ricino

Jugo de ½ cebolla

1 hoja de papaya fresca

½ taza de agua

Preparación

Lava bien la hoja de papaya y córtala en trozos pequeños. Colócala en una olla con la media taza de agua y hierve a fuego bajo durante 10 minutos. Retira del fuego y deja enfriar. Una vez tibia, licúa la hoja cocida junto con el agua hasta obtener un líquido uniforme y luego cuela.

Aparte, extrae el jugo de la cebolla rallándola y colándola para obtener solo el líquido. En un recipiente de vidrio, mezcla el jugo de cebolla con el extracto de hoja de papaya, el aceite de romero y el aceite de ricino. Remueve bien hasta integrar todos los ingredientes.

Modo de uso

Aplica la mezcla sobre el cuero cabelludo seco o ligeramente húmedo, realizando masajes suaves con las yemas de los dedos durante 5 a 10 minutos. Esto ayuda a estimular la circulación y la absorción de los nutrientes. Luego, distribuye un poco del preparado en el largo del cabello. Cubre con un gorro o toalla y deja actuar entre 30 y 60 minutos. Lava con tu champú habitual.

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